¡La semana pasada fue una locura! El 35 Salò Internacional del Còmic de Barcelona

Como ya hemos comentado en el post anterior, la semana pasada no paramos quietos. Primero fue AnimaEmprende el miércoles 28, y al día siguiente estábamos en el Salò Internacional del Còmic en Barcelona. Aquí os dejamos el resumen de lo que fue el Salò:

 

¡Rumbo a Barcelona!

La verdad es que fue un poco criminal lo que hicimos para poder llegar y no morir en el intento. Nos pasamos toda la semana anterior preparando el material que íbamos a llevar a nuestro stand de la Zona de Fanzines, y el que íbamos a lanzar a los encuentros profesionales que el Salò organiza.

Como siempre, llevábamos Smooth Tea Lyceum como producto principal del estudio; pero editamos también un minicómic de cuatro páginas que habíamos realizado para el Concurso de cómic de Cornellá, Luchadores Tag.

 

Firma del minicómic Luchadores Tag, de Loopy Teller Studio, en el Salò.
Todo Luchadores Tag llevaba una página al final para echar una firmita… ¡este es el primero que se vendió!

 

Además, a los encuentros profesionales presentábamos Smooth Tea como proyecto transmedia y The Western como proyecto de cómic animado. Para éste habíamos preparado una demo del cómic animado que nunca nos llegaron a pedir que enseñáramos. Unas veces se gana, y otras se pierde (en esta, lógicamente, perdimos).

Para tenerlo todo a punto para el Salò, cogimos el bus que más tiempo nos permitía estar en Valencia. Nos pasamos toda la noche en la carretera para llegar directamente a montar el stand y hacer la jornada del tirón.

Treinta y séis horas despiertos, a base de cafés y buen rollo fanzinero. Por nuestros fanses, lo que sea.

Para llegar al Salò del Còmic a tiempo con todo, nos pasamos 36 horas despiertos. ¿Cómo? Aquí: Clic para tuitear

 

Jueves y viernes

Los dos primeros días los dedicamos sobre todo al famoso networking. Nos reunimos con editores nacionales y extranjeros en los encuentros profesionales, para que nos dieran feedback de los dos proyectos que habíamos preparado, e hicimos lo mismo asaltando al resto de editores y profesionales que encontrábamos por el Salò.

En estos eventos, ante todo hay que perder la vergüenza, y atreverse a hablar con la gente. Siempre respetando a la persona y eligiendo bien el momento para presentarte, pero hay que hacerlo (no vayas a venderle tu proyecto al editor de Marvel mientras está comiendo o en el baño, por ejemplo).

En cualquier caso, sacamos buenas críticas hacia ambos proyectos; recomendaciones y pasos a seguir; problemas y fallos que no habíamos detectado; y sobre todo, interés.

Que tu proyecto genere interés, que sea publicable, es lo más importante. Los obstáculos que encuentres para rematar la publicación, ya los irás superando y puliendo.

Que tu proyecto genere interés, que sea publicable, es lo más importante. Clic para tuitear

 

Cristian, de Loopy Teller en el Salò del Cómic 2017
A Cristian le flipa Zelda, no hay más que verlo.

Sábado y domingo

El fin de semana fue mucho más relajado a ese nivel. Nos centramos más en atender a la gran cantidad de público que se pasó por el Salò (ciento dieciocho mil personas el sábado, sin ir más lejos), y en hacer nuestras compras para casa. Al público, además de hablarle de nuestros productos, nos gusta también preguntarles cuáles son sus dudas dentro del sector, qué estudian o en qué proyecto están trabajando, de dónde son… en definitiva, conocerles un poco más.

Algo que nos pasó es que mucha gente de la que vino al stand, lo hizo porque nos conocía a través de las redes u otros eventos. Y siempre es estimulante ver la ilusión con la que se acerca una de esas personas al stand, en plan “tesoro encontrado”. Además, nos hace confirmar que el trabajo que hacemos en las redes sociales sirve de algo y no hablamos a la nada.

Carlos, de Loopy Teller Studio, en el Salò del Cómic 2017
Carlos encontró a Spiderpunk y se marcaron unos pogos el sábado por la mañana.

En definitiva, las sensaciones que nos traemos del Salò son positivas. Partíamos del miedo a que la Zona de Fanzines no fuera visible debido a la ubicación que tenía (Palacio 2.1, alejada de la zona de cómics), pero el resultado fue mejor del esperado.

Volvemos con energías renovadas; las ideas más claras respecto a Smooth Tea y The Western; unos cuantos contactos de calidad; y nuevas amistades que hemos hecho tras los módulos de la Zona de Fanzines. Ahora sólo esperamos que el próximo Salò no tarde en llegar 😉